TRAUMA Y APEGO

Lo que de niñ@s vemos y experimentamos queda marcado en nuestra forma de relacionarnos con el mundo. Es inevitable, por ello, las circunstancias que vivimos y las personas que nos acompañan en los primeros años de vida son determinantes.

Actualmente el concepto de trauma ha sido revisado y estudiado y no sólo se concibe como un evento muy agresivo y puntual como podría considerarse episodios de guerra, un accidente de tráfico, una agresión sexual, una muerte repentina, etc. El concepto de trauma va mucho más allá y desde hace tiempo también se consideran experiencias traumáticas, las experiencias negativas vividas en los primeros años de desarrollo y las experiencias a priori no tan negativas, pero si repetidas y mantenidas en el tiempo.

Me refiero por ejemplo a situaciones donde el menor no es reconocido, donde los progenitores no manifiestan orgullo y amor incondicional, donde no se deja expresar al menor, donde no son tenidas en cuenta sus emociones o necesidades. también podríamos hablar de situaciones donde los progenitores no han sido accesibles, cuando no han ofrecido palabras de consuelo y han reconocido el valor de sus hij@s únicamente por sus logros. Cuando son comparados de manera repetida con sus hermano, cuando se les infravalora y no se les quiere y cuando en definitiva no están. Aquí podríamos hablar de lo que NO PASÓ y debería de haber ocurrido. Porque lo que no paso también es considerado trauma y supone un malestar emocional muy grande para la persona que lo ha experimentado.

La creación de vínculos dañinos genera consecuencias emocionales para el adulto. Creencias negativas sobre uno mismo, ideas acerca de los demás, dificultades para generar otros vínculos e incluso la dificultad para generar un buen vínculo con una misma. Cuando esto ocurre, cuando no me siento bien conmigo misma el malestar está asegurado y tarde o temprano se hará evidente.

En ocasiones es muy difícil de identificar. Muchas personas han llegado a mi consulta, diciéndome que se encuentran muy mal, con mucho desanimo o en general sin ganas de hacer nada, muy cansadas, pero que no sentían que a su alrededor algo fuera mal, que no tenían motivos para encontrarse así. Y es que cuando interiorizamos formas de ser, formas de vivir, es muy difícil identificar qué está pasando, qué está yendo mal. Descubrirlo puede ser un proceso doloroso, a veces largo, otras veces mas corto. Hace falta esfuerzo y compromiso para mirar donde antes evitábamos o para tomar otro camino, pero echar la vista atrás y descubrir cómo fueron, pueden darnos una información muy valiosa y entonces poco a poco podemos ir procesando información que quedo guardada de manera brusca, sin procesar y enfocar nuestra vida y nuestras relaciones de otra manera.

El trauma es un proceso complejo que conviene abordar de manera individualizada, cada caso es único y las personas procesamos la información de manera diferente.

En mi consulta de psicología en Bilbao, siempre hay un espacio para la expresión, para volver la vista atrás, para expresar lo que actualmente sientes que no está bien. Problemas de ansiedad, depresión, agotamiento, un exceso de rumiación, vínculos negativos con los demás, dificultades para poner límites. Todo ello es síntoma de malestar emocional y merece ser revisado para poder solucionarlo. ¿Te acompaño?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *